Atomica Creativa

El diseño gráfico y el dibujo a mano, ¿una pérdida de tiempo?

Dibujar a mano en los proyectos de diseño ¿sí o no? La respuesta rápida es un sí rotundo. Sin ninguna duda. Está claro que la tecnología nos ha hecho la vida mucho más sencilla y que a los diseñadores gráficos nos ayuda en nuestro trabajo diario. Pero para mí el software de diseño, el ordenador, la tableta gráfica, etc son solo herramientas que me ayudan y me facilitan el trabajo. Pero el germen del diseño se encuentra mucho antes de utilizar cualquier tipo de herramienta digital. La idea brillante necesita una respuesta más ágil e inmediata y para eso el dibujo a mano es determinante.

A veces las ideas son pequeños pensamientos que se deben anotar rápido, una imagen que te viene a la cabeza y que se mantiene unos pocos segundos,  y no puedes perder el tiempo en elegir el tipo de lápiz, el color, el tipo de punta,… Cuando te quieras dar cuenta esa idea brillante ya se te ha ido de la cabeza.

En este post te cuento las distintas fases que tiene la creación de la identidad visual de una marca. Este proceso de trabajo se puede aplicar a muchos proyectos creativos, y para mí todos ellos tienen algo muy importante en común: el inicio del proyecto, en cuanto a creatividad, se debería realizar fuera del entorno digital

Una vez que has pasado la fase de investigación, documentación e inspiración y llega la hora de empezar a sacar ideas, yo siempre recomiendo realizar la primera fase del trabajo de diseño a mano.

¿Por qué es mejor hacerlo a mano?

Tanto en mi etapa en el mundo de la arquitectura y de la ingeniería como después como diseñadora gráfica, siempre empiezo mis proyectos con lápiz y papel. Para mí, plasmar las ideas tanto escritas como visuales en el papel es una parte imprescindible de mi proceso creativo. ¿Y por qué? Porque es importante ser capaz de dibujar y escribir la idea en el momento en el que se me ocurre. Hago pequeños bocetos, desarrollo conceptos y detalles, y además suelo tomar notas de la idea en la que estoy trabajando.

Un esbozo o boceto es el primer intento de bosquejar la idea de manera visual en un papel, y cumple varios objetivos:

Además es mucho más fácil quedarse bloqueado frente al ordenador que con un rotulador en la mano. Las ideas fluyen mucho mejor cuando tenemos lápiz y papel, no vas a hacer un boceto de Roma como Piranesi, solo son ideas, borradores con poca definición que irán evolucionando.

Otra de las razones por las que para mi es mejor hacer estos dibujos iniciales a mano, es que cuando dibujas directamente con el ordenador (sobre todo al principio, cuando estás trabajando con ideas) puedes perder un poco la escala del dibujo, es decir, perderte en detalles pequeños. Con Illustrator y CorelDraw puedes ampliar tu dibujo casi hasta el infinito, de manera que definas elementos que quizá no tengan sentido, al menos en esta etapa inicial en la que estás trabajando con ideas. 

Saltarme este paso e ir directamente al ordenador me parece un error y creo que limita el proceso creativo. Creo que la libertad con la que la mano se mueve en el papel hace que fluyan las ideas.

¡Pero si ahora dibujar con el iPad es facilísimo!

Es cierto que la tecnología ha avanzado muchísimo y las prestaciones que tienen el iPad y la Wacom son alucinantes, tienen tanta precisión que incluso notan la presión que hagas con el lápiz sobre las pantallas… 

Pero incluso así me sigue pareciendo mucho más intuitivo unos folios en blanco y un lápiz. En mi caso, entre el pensamiento que se te pasa por la cabeza y el trazo que haces sobre la pantalla hay otro paso intermedio en el que tienes que seleccionar el lápiz que vas a usar, mientras que con el lápiz y el papel lo hago de manera tan intuitiva que no dejo de pensar en el boceto en el que estoy trabajando. Es muy fácil perderse en las miles de opciones que te dan los medios digitales, mientras que con unos folios y un lápiz dejas todo el espacio a la creatividad.

¿Qué es un boceto? ¿y un esbozo? ¿y un croquis?

Te estoy hablando de bocetos, esbozos, croquis. ¿Son lo mismo?
Pues aunque los utilizamos como sinónimos y parezcan lo mismo (y a la hora de trabajar lo importante es trasladar al papel la idea), realmente sí que hay pequeñas diferencias entre ellos. 

El esbozo o bosquejo sería los primeros trazos, el apunte rápido de una idea o esquema que desarrollarás después de forma más compleja. En el esbozo hay mucha parte de descubrimiento, de experimentación, es empezar a dar forma a la idea que hay en tu cabeza, el inicio para desarrollar después el proyecto.

El boceto suele ser el siguiente paso, un dibujo un poco más complejo de esa idea. Está más elaborado, y después lo puedes digitalizar para seguir trabajando con el ordenador. Es muy probable que no esté proporcionado, pero no importa, porque te tiene que servir para hacerte una idea general del diseño. Lo puedes usar también para apoyar una explicación rápida de un concepto concreto cuanto estés con un cliente.

El croquis sería el último paso antes del ordenador. Aquí ya trabajarías con mayor precisión, trabajando con dimensiones y proporciones. Para eso te puedes ayudar de otro tipo de herramientas de diseño, como los papeles pautados, el papel vegetal para calcar, la regla, el cartabón, un compás, todo aquello que te ayude a dar mayor definición al dibujo. Para mí este sería el proceso ideal. 

Esta última parte puedes hacerla tanto a mano alzada como a ordenador (escaneando tu boceto). Para mí la diferencia fundamental con respecto a hacer todo este proceso desde el principio a ordenador es que ya no partes de cero, si no que tienes una base sobre la que trabajar. 

¿Y cómo lo hago?

Si tu cabeza funciona como la mía y te gusta iniciar el trabajo de manera manual, utiliza el medio que más te convenga: unos folios, un cuaderno, lo que te resulte más cómodo.

A mí me gusta trabajar en cuaderno, porque así me resulta más fácil tener todos los dibujos del mismo proyecto juntos, pero también suelo dibujar en lo que tenga a mano en el caso de que por ejemplo no esté en mi mesa de trabajo.
No tengas miedo y te escudes en “no sé dibujar”… No hace falta que seas un gran dibujante, ten en cuenta que son bocetos para ti, y nadie te va a juzgar. 

Si no lo ves claro te dejo un paso a paso ideal para que empieces:

  1. Dibuja en primer lugar las ideas que se te ocurran (puedes sacarlas también de tu mapa de conceptos).
  2. Cuando tengas estos primeros dibujos, repasa con un rotulador las líneas principales y borrar todo lo que sobre. Si lo prefieres también puedes calcar esas líneas principales para conservar los primeros bocetos.
  3. Añade toda la información y características que te ayuden después a desarrollar las ideas, (rótulos, números, comentarios,…) y que creas conveniente.

¿Qué necesitas?

Llena todas las hojas que necesites con todo lo que se te ocurra, haz variaciones del dibujo, introduce color, haz anotaciones. Y por supuesto, no te vuelvas loco intentando perfeccionar los detalles, el trazo, ya tendrás tiempo de corregir todo cuando pases a la fase de digitalización.
Utiliza todas las técnicas que quieras y con las que te sientas cómodo, línea, color, sombreado, rayado, etc… Todo lo que te sirva para aumentar la claridad y la expresión de los dibujos.
Puedes utilizar lápices, lápices de colores, rotuladores, bolígrafos, acuarelas, pasteles,… cualquier tipo de papel, cuaderno,…

Si tu excusa principal es que no sabes dibujar, que cómo vas a explicar a tu cliente esa idea tan fantástica que has tenido con los garabatos que has hecho… te voy a dar una alegría: estos dibujos son para tí, ¡no tienes que enseñárselos a nadie! Aplícate la máxima de los fotógrafos: sólo enseñar tus fotos (dibujos) buenas…

¡En cualquier sitio!!

Antes te he contado que para mi es importante ser capaz de dibujar y escribir la idea en el momento en el que se me ocurre. Y esto es literal: en el momento en el que se me ocurre. 

Si eres creativo y estás trabajando en un proyecto es muy probable que tu cabeza no pare de pensar en el proyecto cuando te levantes de tu mesa de trabajo. De hecho, lo más seguro es que tu cabeza sea un constante hervidero de ideas. Muchas veces te encierras en tu mesa de trabajo, y para los trabajos creativos es necesario despejar la mente. Los estímulos que alimentan la creatividad están fuera también. Y puede que tengas una idea rondando la cabeza que, de pronto, cobre sentido mientras estás tomando un café. 

No se si has oído que los corredores (los runners) mientras están practicando su deporte suelen resolver temas que tienen pendientes de su trabajo o de su vida diaria, que al correr son capaces de concentrarse en esos problemas y resolverlos. Esto sería una cosa parecida. Sales de tu lugar de trabajo, de tu mesa, y a veces las ideas se ordenan, se aclaran y se despejan, y en ese momento encuentras la solución.

A mí esto me ha pasado (cuando estoy con un proyecto descanso, pero mi cerebro muchas veces está con el trabajo de manera latente), se me han ocurrido ideas mientras estaba paseando o tomando un café con amigos, y he dibujado bocetos en servilletas, trozos de papel y en post-it. Así que lo que hago es llevar siempre conmigo un pequeño cuaderno y un bolígrafo para que no se me pierda nada. Después añado estos dibujos al cuaderno, (¡incluida la servilleta!) y si me parecen relevantes los desarrollo, igual que los demás.

¿Podría hacer esto con el iPad? Probablemente, pero entonces tendría que llevármelo siempre conmigo… 

Unas cuantas ventajas más de dibujar a mano

¿No te he convencido? Pues te voy a dar unas cuantas razones y ventajas más que tiene utilizar el lápiz y el papel:

Así que anímate a copiarme y empieza a plasmar tus ideas y tus bocetos en tu cuaderno. Si lo que te asusta o te frena es que crees que no sabes dibujar a mano, no te preocupes porque solo son ideas, que después digitalizarás y desarrollarás en otros entornos. 

¿Y tienes que enseñárselo a tus clientes? No necesariamente, es una parte más del desarrollo de tu trabajo interno, y tú decides qué haces con ella.

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